Sin más.-

Cada minuto perceptivo universal engorda las arcas de la propia riqueza intelectual y pasa a formar parte de uno mismo de mil maneras diferentes: Como fórmula adictiva de aprendizaje social, como potenciador de autoestima, como ansiolítico sin receta médica, como terapia ocupacional sin oficio ni beneficio, como malversación de ideas con fondo pero sin forma, como cambio de producción totalmente carente de rendimiento (económico) o como reconversión artístico-filosófico-patrimonial.
Y sí, podríamos estar preparados para casi todo, pero se nos antoja caro en inversión de horas y no nos parece pertinente perder más escaños en estas elecciones congoleñas, tan nuestras, tan creativas, tan atemporales y tan mosqueantes para las familias y los quehaceres cotidianos.

Ya lo dijo Mateo Rosas de Oquendo:

Hallaron en este reino
Cortés ni sus españoles
sino bárbaros vestidos
de plumas y caracoles.
Caballos no los había, 
carneros, vacas, lechones,
ni aceite, ni pan, ni vino,
sólo mameyes y alotes.

Y me voy a dormir, sin mona, sin seda y sin queda, que tiempo habrá para arrizar en ésta o en la postrera, digo.






Comentarios

Entradas populares